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10 Mentiras con las que siempre ENGAÑAN a los Diseñadores y CÓMO EVITARLAS

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10 Mentiras con las que siempre ENGAÑAN a los Diseñadores

Introducción:

Una de las profesiones más gratificantes y satisfactorias es la del diseño gráfico. Consiste en pasar el día creando, diagramando, transformando, combinando, mezclando y dibujando, en fin,  llevando al papel o a la web todas tus ideas y sobre todo las de los clientes. Mmm… ¿Clientes dije? Si, los clientes. Porque desgraciada o afortunadamente no diseñamos para nosotros mismos todo el tiempo, lo hacemos principalmente para nuestros clientes.

Cuando creamos cualquier forma de arte para nosotros, no nos presionamos, no nos limitamos, no nos pedimos firmar contratos, de hecho, ni siquiera nos pagamos.



Por eso es que tratar con el cliente es algo bien diferente y por cierto no muy fácil. Y si estás en este negocio entre otras cosas para hacer algo de dinero, indiscutiblemente debes lidiar con los clientes. De hecho, el éxito aquí es saber cómo tratar con ellos. Son la sangre del negocio, la parte más importante y delicada.

Sin embargo, no todos los clientes son iguales. Hay personas que son muy buenos clientes. Saben lo que quieren, cómo y cuándo lo quieren. Están dispuestos a pagar por la calidad del trabajo y muestran una actitud de cooperación.

Otros por el contrario, son personas con intenciones de aprovecharse, de sacar ventaja, o simplemente de engañar. Personas que solo quieren usar técnicas de moralidad para conseguir tu talento de forma barata, o incluso gratis. Personas que no les importas en lo más mínimo, que no tendrán consideración por tu talento ni por tu persona.


1. Haz este trabajo a bajo precio o (gratis) y el siguiente te lo pagaremos muy bien.

Ningún profesional o negociante regala su trabajo, su tiempo o su mercancía con la esperanza de ganar o “empatar” después con otro trabajo. ¿Te imaginas que diría un plomero si le dices “ven a instalar este baño gratis y la próxima vez te pago bien cuando necesitemos otro baño”? Probablemente se ría en tu cara.



Sin embargo, hay ocasiones en las que es conveniente ofrecerse de voluntario para ciertos tipos de trabajo. Por ejemplo, si estás iniciando en la carrera de diseñador, y no tienes ningún trabajo comercial para mostrar en tu portafolio, es una excelente idea hacer diseños a muy bajo costo (o gratis) a instituciones sin fines de lucro, iglesias, movimientos sociales, e instituciones con fines educativos. Estos diseños te ayudarán a crear un portafolio con trabajos REALES y obtienes el beneficio de que esas mismas instituciones te podrán recomendar para sus clientes o contratarte para otros proyectos de muy buena remuneración.

2. No pagaremos un centavo hasta que no nos envíes el trabajo final.

Esto es una clara señal de que el cliente no confía en ti o en la calidad de tu trabajo. Prácticamente todas las profesiones requieren un depósito inicial o pago incremental durante cualquier proyecto, por más pequeño que este sea. También un pago inicial compromete tanto al cliente como a ti a tomar el proyecto con la seriedad que amerita, he visto casos en los que el cliente, al no comprometerse, descarta la labor realizada por el diseñador sin importarle los gastos que éste haya hecho.

Ahora bien, después de haber establecido una buena relación de trabajo, puedes hacer ciertos arreglos con tu cliente y darle facilidades de pago. Pero nunca un nuevo cliente puede pretender ponerte a trabajar sin la garantía de un pago inicial. Esto es muy riesgoso, porque puedes invertir tu tiempo, tu dinero, tu talento y todos tus recursos y repentinamente el cliente decide no tomar tú trabajo y no pagarte un solo centavo.

3. ¡Haz este trabajo (gratis) y te lloverán los clientes!

Falso. Volvemos al ejemplo del plomero. Si le dices “instala este baño y cuando mis amigos lo vean obtendrás miles de pedidos”. Nuestro amigo plomero diría “¿Significa que si hago un buen trabajo tengo que regalártelo para darme a conocer?”. También existe el riesgo de que el cliente le diga a todo el mundo, burlándose, de que obtuvo un gran trabajo completamente gratis. Así que las referencias que te lleguen de ese cliente, probablemente también quieran tu trabajo gratis, o a muy bajo precio.



Por eso recuerda solamente hacer este tipo de acuerdos con instituciones benéficas o iglesias, principalmente cuando estés comenzando. Luego que estableces una reputación, debes limitar este tipo de acuerdos.

4. Déjanos tu propuesta (boceto o idea) y así lo puedo discutir con mi socio.

Puedes estar seguro que después de 20 minutos de haber salido de la oficina, tu “cliente” estará llamando a otros diseñadores, ahora con conceptos e ideas en mano, preguntando por precios. Cuando llamas después, te informarán que tus precios eran muy altos y que otra firma de diseño (o diseñador) estará haciendo el trabajo. Por supuesto que ellos harán el trabajo más barato, pues no tuvieron que hacer los conceptos, ni diagramas, ni propuestas, ni bocetos. Ya tienen la idea que tú les regalaste, y no recibirás ni las gracias.

Así que nunca dejes nada concreto en las manos del cliente hasta que no tengas negociado un acuerdo definido claramente.

5. El trabajo no se ha cancelado, solo se ha demorado. Deja el proyecto abierto y continuamos en uno o dos meses.

Estos casos ocurren con mucha frecuencia. Por miles de factores, el proyecto se puede ver estancado, ya sea que el cliente no consigue la información, se le acabó el presupuesto, está indeciso…etc.

Lo más recomendable en estos casos es simplemente presentar una factura por el trabajo que se haya hecho hasta ese momento. Es una solución justa para las dos partes. Cuando el cliente continúe el proyecto, solo cobraras la parte restante. De no hacerlo de esta forma, corres el riesgo de que asignen a otra persona, o lo peor, que ni siquiera te recuerden a ti ni al proyecto después de un tiempo.

6. ¿Contrato? No necesito firmar ningún contrato, ¿No somos amigos?

Sí, claro que lo son, hasta que algo sale mal o surge algún mal entendido, entonces él es el serio ejecutivo y tú eres otro tonto diseñador. Por esto es vital el uso de contratos, si asegurar tu pago es importante para ti.

En cualquier tipo de negocios o industria, las relaciones de trabajo se definen con contratos legales, facturas y otros documentos. Así que tú no eres la excepción a esta regla.

7. Envíame la factura después que el trabajo esté impreso.

Si tu diseño va a ser impreso, y la impresión no es tu responsabilidad, no tienes que esperar hasta que éste se imprima. Cuando entregues tu diseño y este sea aprobado, inmediatamente cóbralo. Hay factores que no están a tu control cuando tu diseño pasa por algún proceso fuera de tu responsabilidad. Si algo pasa, el cliente puede argumentar que va a reducir tu pago, o no pagarte, porque tuvo que corregir o cambiar durante el proceso.

No vale la pena pasar por este riesgo innecesario. Desde que aprueben tu diseño, hazle llegar tu factura al cliente. Tu trabajo está listo, y si hay que hacer algún cambio necesario, adelante, hazlo, pero no esperes hasta que el trabajo se imprima para cobrarlo.

8. El último diseñador lo hizo por XXXX cantidad, deberías cobrar lo mismo.

Esto es totalmente irrelevante! Si el “último diseñador” hubiese sido tan bueno, no estarían buscando otro. La cantidad que otra persona haya cobrado no significa nada para ti. Las personas que cobran muy poco para conseguir más clientes o para conseguirlos más rápidos, generalmente se auto-destruyen financieramente. Además, esto demostraría inseguridad de tu parte.

Así que cuando presentes tu precio, olvídate de cuanto haya cobrado la persona anterior. Tus precios te ayudan a mantenerte en el mercado y a ofrecer un buen servicio. No lo varíes por lo que otro cobre.

9. Nuestro presupuesto es XXXX y esto es invariable.

Es sorprendente que este mismo cliente se compra un carro nuevo y no sabe exactamente cuánto va a gastar, pero sí quiere hacerlo con tu trabajo. Es sorprendente que este mismo cliente se compra un carro nuevo y no sabe exactamente cuánto va a gastar, pero sí quiere hacerlo con tu trabajo.

En estos casos hay que estar consciente de que cierta cantidad de dinero, significa cierta cantidad de trabajo. Si vas a tomar el proyecto de todos modos, debes aclararle al cliente que vas a hacer menos trabajo del que tenías estimado al principio, debido a su limitado presupuesto.

Aun así, debes siempre entregar un trabajo de calidad, ajustado a las posibilidades económicas de tu cliente.

10.Tenemos algunos problemas financieros. Haznos el trabajo, ganamos algo de dinero y luego te pagamos.

Si, muy bonito, excepto cuando el dinero llega. Puedes estar seguro que estarás en lo último de la lista de espera para los pagos. Siempre tendrán otros pagos que hacer más urgentes que el tuyo.

Cuando una compañía llega al punto de admitir que tiene problemas financieros, generalmente está peor de lo que admite. Como tú no eres un banco, ni un contador, no estás en capacidad de revisar sus estados financieros o de confirmar su situación real. Por lo tanto, una vez que les entregas el trabajo, no tienes ninguna garantía de recibir el pago.

Aunque tengas nobles intenciones, y te mueva a compasión la situación, debes estar claro en que es casi seguro que no cobres ese proyecto durante un buen tiempo.




Conclusión:

Esto no fue hecho para que implantes un régimen dentro de tu negocio. Ni te pongas un tanto intransigente ni paranoico. El objetivo fundamental es  inyectar realidad dentro de un mundo de fantasía llamado diseño gráfico.

En el mundo comercial del diseño, tratarás con un sin número de personas que no son como tú. Sus motivaciones giran en torno al dinero (para sí mismos) y sus actitudes a veces un poco ásperas o muy exigentes.

Demasiadas veces se han visto casos en los que un diseñador bien intencionado termina desencantado por haberse tomado muy personal un proyecto o haberse emocionado demasiado con alguna idea, concepto o diseño, para luego ser rechazado. Lo sé, y también he sido víctima de eso, pero, soy de los que pienso “que las experiencias son para usarlas y aprender de ellas, no para guardarlas en una gaveta”

La dura verdad es que a la hora de tomar el diseño desde una perspectiva comercial, ser alguien altamente creativo y talentoso ocupa solamente el 30% del proyecto total. Lo demás es saber venderse, manejar bien los proyectos y ganarse la confianza del cliente para futuros proyectos. Por sorprendente que te parezca, hay diseñadores que saben todos estos elementos, pero, tienen muy poco talento en realidad, pero consiguen una mayor cantidad de proyectos que aquéllos altamente talentosos y creativos pero que carecen de estas habilidades comerciales.

Recomendaciones:

  • Lee libros sobre ventas
  • Manejo de proyectos
  • Imagen Corporativa
  • Cómo hablar en público.

Fuente: http://expression.com.do/

6 Comentarios

  1. El escrito es muy real en todo, personalmente mis pérdidas más grandes, por ende los robos de trabajos más grandes que me han hecho con maniobras como las mencionadas en el artículo, las recibí de parte de compañías supuestamente serias como almacénes de grandes superficies (francesas) compañía de alimentos (Colombianas) , hoteles (Venezolanos) y agencias de publicidad (Mejicanas y Chilenas), así que lo del contrato es realmente prioritario si se quiere valorar y validar nuestra profesión y sobre todo evitar ROBOS por parte de estas empresas y sus “ejecutivos”.

    • Totalmente de acuerdo contigo! Mientras mas moralistas pintan ser, mas engañosos son! Gracias por compartir esa pequeña y emotiva anécdota. Te recomiendo un articulo que estaré publicando en los próximos días sobre “Como elaborar un contrato de diseño gráfico” Saludos desde R.D. 😊😉😄

  2. Es una realidad por donde quiera que se le mire. A mí me ha tocado la experiencia de trabajar con muchos clientes chicos. Es vital que en la cotización se le especifique el 50%(u otro porcentaje a convenir) de abono con la entrega de la propuesta de diseño y el otro % una vez terminado el proyecto. Importante lo que comentaba el otro usuario del contrato de diseño gráfico. Saludos de Chile!

    • Así es Cristián! Es sumamente vital y de debida importancia la parte introductoria de la implementación del contrato para que todo quede debidamente aclarado y no traiga consigo futuros dolores de cabezas e inconvenientes. Saludos de mi parte desde la República Dominicana! Gracias por el apoyo. 😄😊🎊🎌😊

  3. PARECE QUE ESTA ESCRITO PARA NIÑOS Y NO PARA ADULTOS DISEÑADORES PROFESIONALES QUE SABEN NEGOCIAR, PONER LAS CONDICIONES Y EXIGIR LO ACORDADO. 1 NO DOY UN TECLAZO SI NO HAY 50 % DE ANTICIPO. 2 HAGO FIRMAR A MI CLIENTE UN CONTRATO CON LAS MÍNIMAS EXIGENCIAS, JUSTO DESPUÉS DE HABER RECIBIDO EL ANTICIPO. 3 TENGO UNA CARPETA BIEN DISEÑADA (IMPRESA O DIGITAL) QUE AVALA MI TRABAJO. 4 COBRO CUALQUIER CAMBIO QUE ME LLEVE TIEMPO REALIZARLO Y QUE NO ESTÉ CONTEMPLADO, SE LO DESGLOZO CON DETALLE AL CLIENTE. 5 ENTREGO ARCHIVOS EN BAJA RESOLUCIÓN O CON CONTRASEÑA O CON CANDADO, O CON MARCAS DE AGUA, HASTA RECIBIR LA LIQUIDACIÓN TOTAL DEL PROYECTO. 6 LAS CONDICIONES SIEMPRE LAS PONE EL PROVEEDOR DEL SERVICIO, NO EL CLIENTE. 7 CONSTANTEMENTE REGISTRO MIS OBRAS. COBRO BIEN Y DOY MI MEJOR ESFUERZO…

  4. Excelente artículo muy apegado a la realidad. Saber dibujar, diseñar y programar es solo la mitad del trabajo del diseñador. La otra mitad es saber ofrecer, saber vender y también saber cobrar por el trabajo, sabiendo manejar todas las situaciones adversas que se presentarán. Otra trampa muy socorrida aquí en México consiste en pedir dummies o diseños participantes, con la promesa de que el diseño ganador se lleva el trabajo.

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